jueves, 29 de mayo de 2008

Noches como esta

Algunas veces en la noche la mayor parte del sonido parecen ser los pensamientos. Las paredes tienden a estar heladas, aunque la temperatura ambiente sea como para solo taparse con una fina sábana. Si tocas las paredes con las manos, puedes pensar “pues si que esta fresquita”. Pero no se te ocurra apoyar la espalda. Puedes sentir como si un cubito de hielo te toca la espalda y una derretida gota te recorre la espina dorsal. Y luego ese frío se expande.

Algunas veces en la noche, sin darme cuenta, recorro mas de un recuerdo. Recuerdos que son innecesarios a primera vista, pero que nos sirven para evitar posibles malos recuerdos nuevos en un futuro no muy lejano.

Los días cada vez pasan mas rápido en mi memoria. La mayoría de las veces puedo percibir detalles cotidianos que se muestran ante mi. Pequeños detalles que solo puedes ver si mantienes en forma tu cerebro, masticando día a día palabras formadas con solo 27 signos. ¿Cómo lo hemos conseguido? Hemos hecho de una breve simbología, que casi palpamos con el pensamiento, millones de palabras de las que algunas ni siquiera tenemos conocimiento. Al final todas resultan tener casi el mismo valor. Unas las utilizarás para expresar tu parte mas profunda, y otras para traicionar al mas inocente corazón, delatando la expresión del acusado.

Si no fuera porque aún mantenemos la ley del mas fuerte, quizás ahora seríamos verdaderos animales. ¿Quiénes son mas animales: los que hacen las cosas por instinto, o los que las hacen de forma premeditada? He ahí un gran misterio y una doble utilización de la misma palabra con el mismo significado. El término animal lo utilizamos para identificar a ciertos seres irracionales que actúan de forma instintiva. Su forma de comer es instintiva. Su forma de actuar es instintiva. Sus pensamientos son instintivos. Su forma de matar es instintiva. Su forma de acorralar a la presa es instintiva. ¿Alguien tiene alguna duda de sobre quién estoy hablando? Porque yo si.


Algunas veces por la noche me veo incapacitado de saber quién soy. ¿Soy quien está escribiendo esto? ¿Soy simplemente impulsos eléctricos de un conjunto de células multiplicadas por si solas a partir de impulsos eléctricos? ¿Soy acaso una máquina creada? Si es así ¿Fui creado de manera voluntaria o involuntaria? Según mis padres, de manera voluntaria. Pero la creación de un ser como ente natural, se va creando a lo largo de su vida. El ser optimista o pesimista. El ser acusado o acusador. El ser débil o valiente. Todo a lo largo de la vida contiene cambios. Y para ello están las máscaras. Una persona que siempre ha sido débil y flacucha, si de repente va a un gimnasio y consigue tener un cuerpo fuerte y agresivo, dentro de su mente siempre va a ser esa persona débil. Seguramente no será difícil sacarle de sus casillas. Cuando me refiero a todo esto, estoy hablando de debilidad mental. La persona fuerte de mente (que no “demente”) suele ser una persona optimista, serena y siempre que ocurre algún imprevisto en sus planes, sabe mantener la calma para pensar la forma de solucionar el problema sin traer de nuevo consecuencias. Normalmente, la persona fuerte de mente es una persona que adquiere muchos conocimientos y no tiene miedo a conocer todo lo que se le pone por delante.

En el momento en el que te hayas ante un problema tiendes a sentarte a reflexionar. Esa reflexión a veces trae consigo problemas. Hay factores que se olvidan. Cosas que se te escapan y que pueden tirarlo todo al garete en cuestión de segundos. Si quieres salir de un problema, no tienes mas que dejar que se solucione con el tiempo. No quiero decir que te olvides del problema, pero si que te lo tomes con calma y no lo pongas todo en ello. A no ser que la vida de alguien dependa de esa reflexión.


Creo que en ciertos momentos de la vida se te va tanto la cabeza como para escribir cosas como estas. Noches en las que te aburres tanto, que eres capaz de hacer cualquier cosa para que el tiempo pueda volar sin darte cuenta. Noches como esta.

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