miércoles, 28 de mayo de 2008

Lerip pi ("Let it be" según mi padre).

'Te amaré mas que al mundo consciente. Bebe de mí y vive para siempre. Ni la enfermedad ni la muerte podran tocarte.'

Aish. Que chula que quedó la obra.
Ese breve fragmento está sacado de la obra de teatro "Metavampirismo avanzado", escrita por Miguel Roselló. Es una de las obras de teatro que he representado que mas me ha gustado. La representación fue el dia 13 de abril, que cayó en martes, pero que gracias a nuestra falta de supersticiosidad, salió maravillosamente bién. A todo eso hay que incluir la gran labor realizada durante los nueve meses de ensayo viernes tras viernes, algun que otro viernes sin poder ensayar debido a las fiestas o a motivos personales. Pero, si señor, muy grande. Nueve meses...casualmente lo que dura un curso escolar. Casualmente lo que dura un embarazo. ¿Es que hay alguna relación entre lo que dura un embarazo y los trimestres escolares? Se podría decir que se tendría un motivo indudable. El año escolar es un año en el que un estudiante, supuestamente, adquiere unos conocimientos, y de alguna manera se forma, tanto como estudiante, como persona. También es verdad, que el curso escolar (al menos aquí en España) está hecho de manera que el "trimestre" de verano sea para descansar, tanto mentalmente, como por toda la calor que se sufre. Aish...verano, cuantos recuerdos, cuantas pasiones, cuantas anécdotas. Hay veces que no se recuerdan las anécdotas, simplemente por el simple hecho de que le podrian pasar a cualquiera. Como cuando fui a Cáceres con mis amigos, a la casa de David.

Tres dias antes de hacer el viaje mi primo habia llegado desde Madrid para veranear aquí durante una semanita. Ese mismo dia, creo, salimos Jose, Paloma, mi primo y yo, como lo estuvimos haciendo durante todo el verano: de tranquilotes. Pero siempre saltaba nuestro factor "Plan Alternativo", por lo que fuimos a Barsito a tomar algo. Bebíamos cervezas para refrescar nuestras gargantas, en una de las mesas redondas de Barsito. Estábamos sentados Paloma, Pepe y yo, mientras Jose hacía sus necesidades en el servicio, por lo que una de las sillas "estaba libre".

Justo en ese momento entraron tres chicas y dos de ellas se sentaron. Una se nos acercó y nos preguntó si, la silla en la que estaba Jose, estaba libre. Le dijimos que sí. No para hacerle la gracia a Jose, sino para que Pepe o yo, nos pusiéramos de pié para que Jose se pudiera sentar. Luego no recuerdo lo que sucedió. Solo recuerdo que mi primo se fijó en dos de las chicas. Así que Paloma, Jose y yo insistimos en presentarlas a mi primo. Pepe decía "que no, que no..." aunque pensaba "¡venga! ¿¿a que esperais??". Así que Paloma me convenció y me fui a por una de ellas y les dije "Perdonad, mi primo que es de fuera dice que quiere conocer gente, y ¿que mejor que empezar por vosotras?" Y no sé como, pero terminamos hablando y en el Niño Perdío bailando, y mi primo liándose con una de las tres chicas (la rusa, que he omitido la procedencia de las chicas. Una era de Jerez, su prima Ana de Madrid, y una amiga de ellas de Rusia).

Al día siguiente quedamos mi primo y yo con las chicas que conocimos para ir a la playa. Congeniamos todos bastante bien, eran muy majas. Luego a la noche volvimos a quedar para salir de fiesta. Volvimos a quedar mi primo y yo. Paloma no quería sentirse "sujeta-velas" y a Jose lo llamaron para trabajar. Estuvimos en "La Mazmorra" bebiendo cerveza. Luego en Barsito, y la noche volvía a presentarse llamativa, por lo que volvimos a ir al Niño Perdio (que por cierto, entrábamos en TODOS los sitios sin pagar un solo céntimo). Volvía a pasarmelo muy bien, bailando hasta sentir que mis pies eran semejantes al plomo. Entre risas y bailoteos se me hicieron las 6 de la mañana. A las 6:30 había quedado en mi casa con Tibu para que me recogiera para el viaje a Cáceres. Pensé "a las 6:20 salgo de aquí (Niño Perdío) para ir a casa". Seguía haciendo mis tonterías y hablando con la gente y a las 6:15 me empieza a vibrar el movil. Salí a la entrada del pub. Descolgué. Era mi madre. Me empezó a echar la bronca por la hora que era y porque me tenía que ir a Cáceres. Le dije que no se preocupara. Que ya iba para allí.
Volví a entrar en el pub. Me despedí de la gente. Y salí corriendo a mi casa.

Cuando llegué eran las 6:25. A tiempo. Me despedí de mis padres. Que tambíen se iban de viaje. Pero ellos iban a Segovia. Se fueron. Me despedí de mis hermanas. Cogí un paquete de patatas y cacahuetes de la despensa, y una botella de agua fría del frigorífico. Me gusta cuando al sacarla se empaña el plástico de la botella. Cogí la maleta, ya preparada, of course. Salí de la habitación. Y sonó el pito de un coche en la puerta de mi casa. Me asomé y ví la cara sonriente de Tibu. Agarré las maletas y salí con ellas. Las metimos en el coche y salimos hacia la plaza de toros, donde supuestamente nos esperaba la gente. Aún no había llegado nadie, así que fuimos a buscar a Ana, la novia de Tibu. Tardó un rato en salir. Cuando salió y se montó en el coche, volvimos a la plaza de toros. Esta vez si estaba casi todo el mundo.

Cuando estuvimos todos. Nos pusimos manos a la obra, y partimos camino a Cáceres. Llegamos a las doce. Al subir las maletas los tres pisos del edificio, hasta la casa donde nos hospedaríamos, me tumbé en una de las camas y cuando me dí cuenta, eran las cuatro de la tarde y tenía espuma de afeitar tanto en las manos como en el pecho. Menos mal que no me dió por tocarme la cara.

Dias mas tarde, me vengué.
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