martes, 8 de abril de 2008

Con la cabeza alta

Si empezamos por el principio, todos veremos que hemos sido creados de la misma manera. Celulas unidas por pura casualidad. El espíritu intuitivo. Ese que tanto nos diferencia de los animales. Sigue vivo dentro de nosotros. Sólo somos animales. Pero ¿racionales? ¿por el hecho de que tenemos demostrado que podemos pensar? ¿es que los animales no piensan? Si crees eso, es porque no te han dado un rabo para que lo muevas cuando te pongan un plato de comida por delante, y en cambio si que tienes una boca, para quejarte de que la comida que te dan te gusta o no. No nos conformamos con poco. Tendemos a ir a mas. Solo tengo que mirar la postura que adquiero al manipular conscientemente este ordenador. Estoy en una silla de oficina, algo reclinada, con el pantalón del pijama, una camiseta de manga corta (fuera está lloviendo), y en babuchas de las de peluche. ¿Eso parece poco? Me parece que tengo mas que suficiente. Estoy desaprovechando lo que la vida me ofrece sin pedir nada a cambio. Mas vida. Vivo del lujo. Y cuando digo lujo no me estoy refiriendo al lujo del oro, las joyas y el excesivo dinero. Hablo del lujo de tener un lugar reservado de el lujo de los demas. Un lugar donde puedo estar en pijama, manga corta y con babuchas. De vivir en un árbol, a vivir entre cuatro paredes. ¿que es la libertad? ¿acaso no tengo? ¿o tengo demasiada? Sé que vivo encerrado en la ley. Pero tambien la ley es una libertad. No tengo la libertad de hacer ciertas cosas. Por el hecho por el que no sería libre si las hicicera otra persona contra mi. Libertad es abrir un cajón. Extender la mano. Y agarrar un papel de plástico con comida dentro. Encima cada vez tienen "el doble de sabor". ¿animal? Eres libre de comer lo que quieras. Pero también eres libre de comer lo justo. Nadie te lo prohibe. A tí, que puedes leer esto.
Publicar un comentario