sábado, 19 de abril de 2008

GENTE: PLURALIDAD DE PERSONAS

Tanta gente. Tantas horas. Tanto tiempo sin hablarme. Y de repente todos quieren hablar. Cuando menos esperas que te hablen. Cuando menos ganas tienes de que te hablen. Todos empiezan a hablar, y te agobias.

Sin embargo, cuando te hace falta hablar a ti, son muy pocos los que te escuchan. El resto hace oidos sordos, con escusas baratas solo para huir de tus palabras tristes. Tu mente queda obstruida porque no salen las ideas frustradas.

Otras veces, tus palabras no son tristes, sin embargo tampoco las quieren escuchar. La envidia corroe los cuerpos ajenos. ¡PUES QUE LES DEN! Mi mente pesimista está pasando un momento en la que no existe, porque está la mente optimista dominando, y este sentimiento dura poco en una mente pesimista.

Lo que me resulta mas duro, es que despues de que no nos escucharan, quieren ser escuchados. No es malo querer ser escuchado. Lo malo es querer ser escuchado, sin escuchar.
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