sábado, 5 de abril de 2008

Con un pié en el agua

A veces cuando pienso, pienso que debería pensar menos. Tal vez sea cuando escucho a la gente hablar a mi alrededor y no me puedo concentrar. Pensé que me molestaba el hecho de que no pudiera concentrarme al escucharles, y me frustraba. Pero al rato me percaté de que es normal que hablen. Es normal que me frustre. Es normal, solo por el hecho de que a veces soy yo el que está en la situación de hablar y no dejar concentrarase a los demas. Simplemente pienso. Simplemente sé que soy como el resto. Un animal. Como los monos aulladores. Grito, me escuchan, molesto y se callan...tengo ese privilegio. A veces si que me gritan. Pero ahora si que lo entiendo. Vaya tela. Me imagino a mi mismo como un monstruo, vociferando a los oidos de los demas. Solo espero dormir, y que no se plante un coche al pié de la ventana de mi habitación mientras esté en la cama, mientras el que esté en el coche escucha a toda voz reggaeton o payasadas de esas. Solo espero dormir tranquilo, y que cuando tenga yo el coche, no se me ocurra, ni se me pase por la cabeza, llevar encima algo que pueda producir esa mala sensación. Ahora solo me toca escribir alguna que otra palabra mas en un espacio recien creado. Pero ¿es realmente un espacio? ¿realmente ocupa lugar o es como "el saber"? Es raro. No soy informático. Preguntémosle a Bill Gates:

J.C.: Bill,¿cómo funciona eso?.
B.G.: I have no comments.

Bueno, como hemos podido ver, Bill no ha querido comentarnos nada. ¿Será porque está triste por haber dejado de ser el hombre mas rico del mundo? Quién sabe. Su gesto tampoco hemos podido verlo, debido a esa lluvia de números en binario que censuran todo a su paso. Bueno, creo que voy a dejar de escribir aquì, y dejar que mi madre juegue un rato al solitario.

Juan Carlos Arniz
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