lunes, 28 de abril de 2008

Ais...que cansancio físico mas gordo. Despues de esta feria del vino fino (que acabará siendo la feria del vino fino con "esprite"), uno piensa "¿Cómo puede un cuerpo resistir tantas horas bailando, andando, saltando durante tres dias seguidos y con unos cuantos grados de alcohol en sangre?". Pues no lo sé la verdad. Supongo que la emoción de estar con los amigos de toda la vida, los nuevos amigos y algun que otro colega, todos contentos a causa del rebujito, hace que todo sea mas divertido y que tengas mas ganas de volver al dia siguiente o la misma tarde del dia en el que te recoges por la mañana de estar de fiesta. Sinceramente, esta ha sido una gran feria. Tanto por el hecho de estar allí, como por el hecho de una grata visita isleña.

Aquí os dejo una muestra (un poco torcida) de como es la feria del puerto (para quien no la conozca) con un gran ejemplo de un buen feriante: Bailando sevillanas, con la respectiva maceta de rebujito y con una muchacha vestía de gitana.

Publicar un comentario